Nuestras bases

Las bases programáticas constituyen el marco ideológico en el que se encuadra el plan de Gobierno del Partido Municipal Unidos y Organizados para la Victoria Puerto Madryn.

Los representantes de las diferentes agrupaciones que conformamos el Partido impulsamos y acordamos los siguientes puntos como las bases de nuestra acción política:

HÁBITAT Y DESARROLLO URBANO

Desde nuestro Partido militamos por una ciudad con justicia social, con políticas urbanas y territoriales integrales e inclusivas. En consecuencia, creemos que Puerto Madryn debe dejar de ser producto de políticas sectoriales para tener una planificación holística, que no quede en un cajón, ni sea fruto de continúas excepciones de los códigos, sino que se respete y vuelva flexible acorde a la dinámica urbana misma.


Hacia una ciudad inclusiva

Entendemos como central, a tal fin, regir las políticas urbanas en beneficio de mayor mixtura social en los distintos barrios de la ciudad, favorecer la producción social de la vivienda y brindar mayor seguridad en la tenencia de la tierra.

Reivindicamos la función social de la tierra y el acceso a una vivienda digna, no a una habitación o receptáculo, sino al acceso universal a equipamientos urbanos y sociales, a la salud, la educación y actividades recreativas. La vivienda social no debe ser pensada como un espacio para la pobreza, sino ser el escenario prioritario de la inversión urbana para propiciar movilidad social ascendente. En contra de las prácticas clientelares y de amenaza constante a la población que vive en asentamientos informales, privilegiamos prácticas de acceso digno a la tierra, con políticas de regularización y de planificación de la expansión y renovación urbana.


Hacia una ciudad planificada e integrada

Entendemos a la informalidad urbana como un producto de la forma en que se ha estructurado la ciudad, de la restricción al acceso a la tierra y la vivienda, de una acción y omisión compartida entre Estado y privados, que está derivando en una ciudad fragmentada favoreciendo la aparición de loteos que encarecieron la ciudad y la tornaron ambientalmente más frágil. Esto generó ganancias extraordinarias para unos pocos, haciendo una ciudad más desigual y segregada. No es la pobreza la que deteriora el medio, sino la exclusión generada por la restricción la que empuja a terrenos inadecuados, no urbanizables, de baja renta y que redundan en mayores costos para la ciudad como un todo.

Este corrimiento, empuje hacia los márgenes, termina generando distancias físicas que se pueden transformar en sociales y derivar en identidades o identificaciones que favorecen el estigma y empeoran el horizonte de sentido de unos y otros.

Para ello, se debe dejar de especular con las necesidades de los sectores populares y los deseos de los sectores económicamente pudientes de la ciudad, ejecutando el principal patrimonio municipal, sus tierras y su belleza natural en manos de la especulación económica o en pos de emergencias sociales y económicas. La planificación a largo plazo debe contemplar que los esfuerzos y patrimonios municipales son del colectivo y no de los gobiernos de turno. El uso que estos y los dueños de la tierra le han dado a distintos programas de acceso al crédito (como el PROCREAR), o al mejoramiento de los barrios (como el PROMEBA), da cuenta de la falta de previsión, cuando menos, que tuvo la política urbana local. Por esto creemos que se debe ir hacia una mayor regulación del mercado de tierras y viviendas, que permita, por un lado, mayor previsibilidad a sus dueños, y por otro, mayor protección y acceso a los sectores populares.

Resulta perentorio, con este fin, comprender la complementariedad de los distintos barrios de la ciudad y redistribuir los beneficios que el mercado inmobiliario obtenga de los esfuerzos colectivos, sin ir en desmedro de aquellos que invierten en generar trabajo local.

Creemos en un modelo de ciudad sustentable en términos ambientales, económicos y sociales, donde haya usos mixtos y actividades económicas condicionadas a una inserción laboral sostenible. Se priorizará la inversión pública en infraestructura socialmente necesaria para una vida digna, que contemple la accesibilidad de personas con discapacidad o de movilidad reducida. Se contemplarán prohibiciones de usos que hagan a la protección ambiental y económica de los recursos limitados de la ciudad, que no son sólo su playa y biodiversidad, sino principalmente sus tierras, en su condición rural o urbana. Para ello, se debe trabajar por áreas industriales alejadas de las residencias, para favorecer la instalación de nuevas fuentes laborales sin perjudicar el bienestar de los habitantes de la ciudad.


Movilidad urbana sustentable y espacios públicos de calidad
Acercarnos a una movilidad urbana que priorice el transporte público colectivo, el uso de bicicletas y el peatón resulta una necesidad para tener una ciudad más accesible a todos y todas y más sustentable en términos económicos, ambientales y sociales. Queremos tener una ciudad donde las calles sean lugares públicos de encuentro y no de circulación y desencuentro, donde los espacios públicos de los distintos barrios estén vivos, llenos, habitables y aprovechables.

El turismo, la naturaleza y la belleza de la ciudad como atractivo no deben ser pensados en términos excluyentes, sino trabajando por espacios de uso activo y disfrute de la población local en convivencia armónica con actividades económicas. El acceso a la costa, a la playa como espacio público privilegiado de la ciudad, y su disfrute por parte del habitante local es un derecho colectivo innegociable.

 

DESARROLLO CULTURAL, EDUCATIVO Y CIENTÍFICO


Desde nuestro Partido sostenemos que el desarrollo cultural, educativo y científico de la ciudad debe ser entendido y planificado de forma inclusiva, coordinada, sinérgica e integral. Así, estos tres ejes deben confluir en el desarrollo de la “cultura”, en sentido amplio, de los habitantes de Puerto Madryn, de manera tal de potenciar y propiciar la movilidad social ascendente que impulsa el Gobierno Nacional y su Proyecto Nacional, Popular, Democrático e Inclusivo.

La planificación y ejecución de las políticas municipales educativas, culturales y científicas deben estar articuladas con los objetivos de equidad de las política sociales reconociendo que estos tres ejes, por sí solos, no resuelven las problemáticas estructurales que atraviesan muchas familias de la ciudad. Al mismo tiempo es necesario definir un conjunto de prioridades, y los incentivos correspondientes, que permitan orientar y coordinar los procesos formativos con los proyectos de desarrollo productivo.

Educación inclusiva y de calidad
Sostendremos una política educativa municipal inclusiva e integral en la que el ciudadano, como sujeto de derecho, logre desarrollarse plenamente en las múltiples dimensiones de la persona, habilitándolo para el desempeño social y laboral, al acceso a estudios superiores, e incluyéndolo así en el proceso de desarrollo económico con justicia social. Para ello, promovemos la educación y el conocimiento como bien público en todos los niveles y en coordinación con las autoridades provinciales y nacionales; y en consonancia con la integración regional y latinoamericana. De esta forma se garantizará el acceso público y gratuito y la permanencia en el sistema educativo a todos los habitantes de la ciudad en condiciones de plena igualdad, y se ratifica la obligatoriedad de la enseñanza primaria y secundaria. Estimularemos la conformación de redes de trabajo, catalizando la participación democrática de docentes, familias, estudiantes y organizaciones sociales en las instituciones educativas municipales, haciendo de dichos establecimientos un lugar de encuentro para la comunidad toda. Además, se buscará empoderar a los estudiantes durante el proceso de aprendizaje, favoreciendo la construcción de un pensamiento crítico que le permita interpelar la realidad, comprenderla y transformarla.


Cultura plural y diversa
Impulsaremos políticas culturales que protejan y promuevan la diversidad de las expresiones culturales del territorio, comprometiéndonos a generar los mecanismos, instrumentos y recursos para garantizar la libertad de expresión. Alentaremos la conformación de espacios de diálogo entre las diferentes opciones espirituales, religiosas y culturales que conviven en el ámbito local y de éstas con el poder público, con el fin de asegurar el derecho de libre expresión y una convivencia armónica basada en el respeto mutuo. Para ello, se prestará particular atención en establecer políticas que garanticen la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales, especialmente de las minorías desprotegidas. Generaremos instancias de coordinación entre las políticas culturales y educativas, impulsando el fomento de la creatividad y la sensibilidad así como la relación entre las expresiones culturales del territorio y el sistema educativo. Así, se buscará fortalecer el carácter público y colectivo de la cultura, fomentando el uso de los espacios públicos de la ciudad como lugares culturales de relación y convivencia.


Ciencia para la innovación inclusiva
Puerto Madryn cuenta hoy con cinco veces más científicos por cada mil habitantes que la media nacional, siendo casi con seguridad una de las ciudades del país con los niveles más altos en este sentido. Sin embargo, esto no se ve plenamente reflejado ni en el entramado productivo ni en políticas públicas y/o proyectos que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.

Desde nuestro Partido buscaremos revertir esta situación, estimulando aquellos instrumentos que permitan acercar el desarrollo científico y tecnológico con innovación al pueblo madrynense. Así, se buscará articular a los poderes públicos municipales, los establecimientos educativos de todos los niveles, las empresas productivas y de servicios públicos y privados, y organizaciones de la sociedad civil, con aquellas que desarrollan y coordinan procesos de investigación, innovación, promoción, divulgación, aplicación y transferencia de ciencia y tecnología como instrumentos adecuados para la promoción humana, el desarrollo sustentable y el mejoramiento de la calidad de vida. En este sentido, un ejemplo a seguir será el propio de la Extensión Universitaria, donde todos los actores sociales se articulan en pos de dar respuesta a una problemática local específica; interconectando el conocimiento científico con los saberes locales y los tomadores de decisión, siempre en plano de igualdad y respeto mutuo.

 

DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL


Basados en que entendemos al trabajo como el principal medio de realización personal y de la comunidad, incentivaremos el desarrollo de la economía de Puerto Madryn como un todo. Para ello es necesario comprender la importancia central del empleo, su generación y mantenimiento, la mejora permanente de los salarios y, en consecuencia, de la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.


Desarrollo industrial y fomento del consumo interno
Creemos crucial a tal fin la promoción del consumo interno y la articulación que tienda a mejorar la calidad de la producción local, tanto de las grandes como de las pequeñas y medianas industrias. Así, será un objetivo rector el diversificar la matriz productiva de la ciudad de forma tal de no depender de las fluctuaciones de una única actividad económica.

Para ello, se promoveremos el desarrollo de parques tecnológicos, de parques industriales livianos, conexos, y pesados, de parques pesqueros, agro-industrial y forestal, la radicación de nuevos emprendimientos de bienes y servicios; la coordinación y monitoreo de líneas de asistencia financiera y comercialización; la planificación de actividades de investigación y transferencia de tecnología, articulando con las políticas de empleo y economía social.

Fomentaremos especialmente aquellos emprendimientos que brinden valor agregado a productos locales y sustituyan importaciones, los procesos de innovación tecnológica creando vínculos estrechos entre los sectores científicos/tecnológicos, empresariales, comerciales y de financiamiento.


Desarrollo turístico
Incentivaremos actividades y emprendimientos que permitan fortalecer el turismo en nuestra ciudad, así como también promocionaremos tanto a nivel provincial, nacional e internacional a Puerto Madryn como plaza turística.

Promoveremos el turismo responsable como factor de desarrollo económico, social y cultural, potenciando la creación, protección y aprovechamiento racional de sus recursos e infraestructura turística en beneficio de sus habitantes, procurando su integración con los/las turistas; fomentando la actividad turística que motive a la permanencia y desplazamiento en la ciudad, sin perjuicio de los demás circuitos turísticos con que cuentan otras jurisdicciones.

Promocionaremos políticas que pongan en valor los atractivos tradicionales y alternativos que nuestra ciudad dispone, para disfrutar el tiempo libre no solo desde la perspectiva del visitante, si no del residente. En este sentido, pensamos el turismo social como una actividad para todos los segmentos de la población, no en términos asistenciales, sino como como un derecho y, a la vez, como una actividad que puede permitir diversificar la oferta de actividades y productos turísticos, que puede dinamizar la economía local y atraer inversión privada. Por ello, buscaremos consolidar a Puerto Madryn como un destino turístico incluyente, solidario y sustentable.

 
Desarrollo pesquero
Buscaremos alcanzar el desarrollo de actividades pesqueras sustentables, la preservación del ambiente y su biodiversidad. De esta forma, estimularemos la generación de emprendimientos productivos en el sector que apunten a la maximización de los beneficios potenciales que la actividad implica para la sociedad en su conjunto, atendiendo a la optimización de la cadena de valor de la pesca artesanal e industrial, sin perder de vista la sustentabilidad del recurso que en definitiva significa la continuidad de los puestos de trabajo que del mismo se sustentan.

Propondremos acciones que mejoren la competitividad de la actividad, a través de iniciativas de transferencia científico-tecnológica y la profesionalización de la actividad mediante capacitación de los/as actores/as involucrados/as.

Creemos crucial desarrollar políticas de incentivo del consumo interno de pescados y mariscos, así como la elaboración artesanal y la venta de productos de mar.

Promoveremos acciones tendientes a la accesibilidad por parte de los/las consumidores/as a los frutos del mar provenientes del caladero argentino.
Por último, entendemos la centralidad de fortalecer el funcionamiento del Consejo Municipal Pesquero como herramienta para la elaboración de políticas públicas para el sector.


Cooperativismo y economía social
Se torna imprescindible apuntalar desde la gestión los vínculos entre los actuales actores de la economía social, generando redes y circuitos más estables y fluidos. Así, incentivaremos el desarrollo de la economía social de forma tal de brindar las condiciones de oportunidad para que se establezcan y prosperen. Será mediante el fortalecimiento y el desarrollo a nivel local de las prácticas de la economía social, la que nos permita ampliar la base económica de la ciudad generando nuevas empresas, cooperativas y nuevos puestos de trabajo. Con esto no solo lograríamos tener más empleos genuinos para la ciudad, sino que los mismos serán más estables por su diversificación, logrando además el establecimiento de vínculos más cercanos que nos permitan tener un control estricto de los precios en la ciudad, combatiendo la inflación.

 

FORTALECIMIENTO DEL ESTADO


El funcionamiento pleno del Estado Municipal es condición fundamental para que la sociedad alcance el desarrollo económico, cultural, educativo, sanitario, urbano e institucional que merece.

Resulta imperioso reconocer la necesidad de la eficiencia y el control de todos los actos de gobierno, vinculado a lo cual el Estado Municipal no puede generar política pública por sí solo sino que al contrario, la articulación horizontal entre distintos sectores -esto es, la gobernanza- hace a la eficiencia, calidad, transparencia y buena orientación en la intervención estatal. En este sentido, además, el fortalecimiento del Estado debe estar vinculado a optimizar sus iniciativas mediante la integración de las distintas dependencias y organismos estatales y sus recursos, así como a través de la unificación de información que generan y utilizan los distintos niveles jurisdiccionales del Estado.

Para que dicho funcionamiento pleno tenga lugar es fundamental consolidar la base de recursos económicos, humanos y tecnológicos necesarios para una prestación eficiente de los servicios. Esta base de recursos debe tener un origen genuino; es decir: el esquema de ingresos públicos debe contemplar que los sectores más beneficiados de la economía realicen mayores esfuerzos para que los sectores socioeconómicos más desfavorecidos de la ciudad soporten una carga tributaria más liviana. Asimismo, se apela a aumentar los esfuerzos por reducir y eliminar los niveles de evasión fiscal, así como a fiscalizar los ingresos por coparticipación.

El Estado Municipal debe ejercer con firmeza y eficacia el poder de control delegado por la sociedad, aumentando los controles sobre toda la actividad empresarial que se desarrolla en el distrito, así como también aumentando todo tipo de auditorías hacia el interior de la administración pública, y en relación al desempeño de sus sectores y agentes.

Respecto a esto último, aspiraremos a lograr un cambio por el cual el agente de la administración pública local se reconozca y empodere como servidor público y efector de derechos que deben ser garantizados en última instancia a la comunidad. Por otra parte, consideramos imprescindible la participación comunitaria en la definición de las prioridades de política pública local, la cual debe viabilizarse a través de sus organizaciones. Las percepciones de los vecinos acerca de la realidad cotidiana de la ciudad y la manifestación de sus mayores inquietudes deben ser tenidos como elementales insumos en la definición de la agenda política.

Por ello, la participación comunitaria es fundamental en el fortalecimiento del Estado Municipal, entendiendo aquella como prácticas en conjunto que fortalecen y reafirman la democracia desde el Estado a través de políticas públicas que pongan en valor real al conjunto de la sociedad, dejando de lado el clientelismo promovido años anteriores e incorporando al ciudadano/a, vecino/a, habitante, como eje central de participación dentro de la toma de decisiones que mejoren su calidad de vida, teniendo en cuenta las necesidades de la población y planteando desde el Estado Municipal prácticas concretas y viables de participación y desarrollo comunitario, partiendo del ciudadano/a como sujeto de derecho, fomentando la organización, el trabajo en equipos multidisciplinarios, conociéndose y re conociéndose como parte de un colectivo real, participativo, pleno y efectivo para garantizar el acceso a los derechos adquiridos durante la última década.

En los procesos de participación ciudadana son centrales las Juntas Vecinales, las Organizaciones de la Sociedad Civil y otras entidades intermedias, teniendo siempre presente un estado nacional como representante de apoyo de esta participación comunitaria como espacio abierto, organizado y democrático, donde se sumen diferentes voces en el proceso de transformación colectiva, realizando diagnósticos participativos sobre problemáticas y expectativas tanto urgentes como importantes dentro de la comunidad, fortaleciéndose como actores sociales, reforzando el sentido de pertenencia y de identidad cultural.

Se trata de la participación comunitaria como un objetivo a alcanzar en reconocimiento de un sujeto social como protagonista de su presente y futuro, del poder de ser capaces de sentir, pensar y realizar por sí mismos, solidariamente, en función del desarrollo individual y colectivo, logrando la realización de la transformación territorial, entendiendo claramente la diferencia entre asistencia y asistencialismo y también comprendiendo el objetivo a lograr en conjunto, y actuando en consecuencia.

 

PROMOCIÓN DEL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL


Creemos en el decidido e irremplazable rol del Estado como promotor y garante de derechos proclamados por las Constituciones Nacional, Provincial y nuestra Carta Orgánica Municipal. Una actitud proactiva del Estado Municipal en la concreción de derechos, es desplegar acciones positivas, reales y de cumplimiento efectivo en este sentido. Los derechos no solo se declaman, sino que se deben desarrollar políticas públicas que promuevan su ejercicio, asegurando su operatividad y exigibilidad, sin discriminaciones.

Por ende, el Municipio debe tener un rol activo en las políticas de acceso a la tierra y a la vivienda; en la promoción y el cuidado de la salud; la promoción cultural, recreativa y educativa; el acceso libre a espacios de integración social; la protección social y el desarrollo comunitario atento a las problemáticas de la familia, en especial de las poblaciones como la niñez, la adolescencia y los adultos mayores; la reivindicación de los derechos de ciudadanías diferenciadas y la inclusión efectiva de personas con discapacidades.

Se debe garantizar la transversalización de la perspectiva de género en las políticas públicas y acciones locales y tener especial consideración a las intersecciones de raza, étnia, discapacidad y situación socioeconómica, edad, entre otras. Más aun: desde nuestro Partido. asumimos el compromiso permanente y visible de la inclusión real de la población Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual, Intersexual, y Queer (LGBTIQ) aplicando tanto las leyes nacionales como provinciales existentes en su favor (por ser una población históricamente reprimida, segregada y silenciada), como así también legislar a nivel municipal sobre lo que faltara en materia de visibilidad y empoderamiento de las personas que no se identifican con la heterosexualidad, atendiendo en este sentido a la ley nacional 26.150 de Educación Sexual Integral.

Las políticas públicas en clave de derechos son componentes indisociables del proceso integral de elevación de calidad de vida de todos los habitantes y prioritariamente de los sectores vulnerables de nuestra ciudad. Intervenir en procesos de transformación social implica operar preventivamente y dar respuestas eficaces, adecuadas y oportunas ante la amenaza y/o vulneración de derechos. No obstante mencionamos a la calidad de vida como un proceso de carácter integral: es decir, lo asistencial es la primera y necesaria respuesta a una intervención que propone trabajar sobre la policausalidad de la problemática social compleja, inscribiendo la intervención sobre la comprensión de las desigualdades estructurales de nuestra comunidad. Esta intervención, siempre orientada a la defensa de los derechos humanos, el respeto a la dignidad y autodeterminación para el buen vivir.

Entendemos a la política pública social como líneas de acción del Estado Municipal para la construcción de ciudadanía en el marco del ejercicio pleno de derechos y responsabilidades. El marco filosófico se sustenta en los principios de la dignidad humana, la autonomía y la autodeterminación, a partir del acceso a Derechos Humanos reconocidos y garantizados por el Estado.

En la construcción de una comunidad más solidaria y justa no podemos ceñirnos solamente a la pobreza estructural. La política social no tiene que reforzar la brecha entre los que tienen y los que no tienen; o los que solicitan beneficios asistenciales al Estado y aquellos que no lo hacen. Estas deben concebirse contemplando a la comunidad como un todo, operando sobre las diferencias, las exclusiones y las injusticias estructurales que no reconocen derechos y deberes ciudadanos.

El Estado Municipal debe ser un actor animador en la reconstitución del “tejido social” dañado o ausente. Y en esa labor se trabaja con todos los sectores de la comunidad -organizados y no organizados- sin excepción. Consideramos al proceso de construcción del buen vivir como esencialmente comunitario, con la exigible presencia del Estado y de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), como así también de la responsabilidad social y empresaria.

Finalmente, aspiramos a una ciudad inclusiva, accesible y saludable. Por lo cual, encuanto a la dimensión específica de la salud en el Municipio, proponemos implementar políticas generales de promoción, prevención, reparación, rehabilitación y reinserción, priorizando el abordaje preventivo comunitario y colaborando en la integración local de la red de servicios de salud. Para ello la Municipalidad, en coordinación con la Provincia emprendería, acciones en el marco de la Estrategia de Atención Primaria de la Salud.