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Desde la llegada de “Unidos y Organizados” a la vida política de la ciudad, el partido ha desarrollado un trabajo territorial orientado a la conformación de grupos de vecinos y vecinas que participan activamente de la vida comunitaria y barrial, generando alternativas que le brindan a cada vecino a la hora de elegir, la posibilidad de hacerlo entre al menos dos opciones.

El barrio Fontana en el año 2016 eligió a sus representantes barriales, luego de no haberlo hecho por 9 (nueve) años –considerando que la renovación de las comisiones vecinales es cada 2 (dos)-.

Similar es el caso del barrio Parry Madryn, que también en 2016, conformó su primer Comisión Vecinal, y los ejemplos abundan.

En el mismo orden de cosas, desde Unidos y Organizados hemos promovido y logrado el progresivo incremento, tanto de la realización de los actos eleccionarios, como de votantes, alcanzando una participación que ronda el 20% del padrón, cuando en elecciones anteriores no superaba el 9%.

Este empuje que motorizó “Unidos y Organizados” en el ámbito del vecinalismo, ha despertado del prolongado ostracismo a otros sectores políticos, y al propio oficialismo que se vio obligado a movilizar su aparato político, en pos de conquistar el territorio vecinal.

La ausencia de políticas y el deslucido rol que tiene y ha tenido la Dirección de Juntas Vecinales Municipal, denota que lejos de pretender promover la construcción colectiva y la participación ciudadana, las Juntas Vecinales son utilizadas como meras herramientas de conquistas político partidarias.

Ejemplo de ello, es que, de las últimas 12 oficializaciones de comisiones vecinales, solo hicieron público el reconocimiento de 3, que llamativamente coinciden con aquellas que consideraron “victorias propias”, desestimando de ese modo no solo a las comisiones y sus integrantes, sino a los vecinos y vecinas que, en ejercicio de sus derechos ciudadanos, eligieron a sus representantes en los barrios “Villa del Parque”, “Agustín Pujol”, “Quintas del Mirador”, “El Desembarco” y otras.

Las asociaciones vecinales deben ser la columna vertebral del municipio acercando las problemáticas necesarias a solucionar sin intermediarios, generando un consejo de vecinalistas que trabajen articuladamente para que las soluciones lleguen a cada barrio en tiempo y forma y de manera igualitaria para toda la ciudad.
Es necesario cambiar el rol que se les ha dado hasta este momento dejando de ser representantes del ejecutivo en el barrio para ser representantes de los barrios en el ejecutivo.

Desde Unidos y Organizados para la Victoria estamos convencidos en seguir fortaleciendo el Vecinalismo y acompañando la organización comunitaria, en pos de sostener y promover la participación democrática de cada vecino y vecina de la ciudad.